Frecuencias de palabras y leyes empíricas
En textos largos, pocas palabras aparecen muchísimo y muchísimas aparecen poco, un equilibrio que favorece compresión y sorpresa. Vigilar muletillas, variar verbos y escuchar registros ajenos revela regularidades útiles para escribir claro, negociar con empatía y disfrutar libros con mayor atención consciente.